viernes, 14 de noviembre de 2014

48 horas

El MIEDO paraliza.
El MIEDO a que las cosas no funcionen, a salir lastimado, a que no suceda lo que esperas... puedes dejarte paralizado.

¿Pero qué es mejor?
¿Intentarlo hasta que finalmente encuentres a la persona con la que pasarás el resto de tu vida (o no), o no hacer nada hasta que un milagro ocurra y esa persona te encuentre a ti? Si es que cedes a abrirte a la posibilidad... ¡¡claro está!!

¿Pero verdaderamente hay una sola persona que te hará sentir amada como tu lo esperas?
¡Quiero creer que SÍ!

No entiendo porque me siento tan triste en un viaje que anhelaba con todas mis ganas. Me siento vulnerable, no sé con lo que me voy a encontrar y me enrollo al pensar que al final yo estaré de vuelta SOLA. Pero por otro lado me doy palmaditas en la espalda para animarme y felicitarme por no quedarme paralizada, por seguir intentándolo aunque por dentro esté muerta de miedo.

48 horas para llegar, 48 horas para pensar de más, 48 horas para sentir, 48 horas para amar...

jueves, 6 de noviembre de 2014

¿Es coincidencia?

¿Es coincidencia que lo impensable fluya sin siquiera haberlo premeditado, que calce una cosa con la otra y se cree una cadena de hechos conectados que de pronto hace que eso que tu no sabías que lo querías tanto se manifieste frente a ti para que lo aceptes y recibas con el amor que corresponde?

¿Es coincidencia que ese deseo que llevas dos semanas solo soñando, de la nada se materialice sin entender cómo ni cuándo? 

¿En verdad es coincidencia o está predestinado?