¿Es coincidencia que lo impensable fluya sin siquiera haberlo premeditado, que calce una cosa con la otra y se cree una cadena de hechos conectados que de pronto hace que eso que tu no sabías que lo querías tanto se manifieste frente a ti para que lo aceptes y recibas con el amor que corresponde?
¿Es coincidencia que ese deseo que llevas dos semanas solo soñando, de la nada se materialice sin entender cómo ni cuándo?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario